Armando.
Estaba como loco, ansioso y apunto de desmayarme.
—No me dejes sola—Pide mi esposa ya nerviosa.
—No lo haré mi amor, estaré contigo hasta que nazcan nuestros bebés.
Sonríe con lágrimas en sus ojos, beso su sien y froto su brazo, tratando de reconfortarla, me siento muy nervioso no quiero que le pase nada a ella y a mis hijos, se que no será fácil ya que es un parto gemelar
—Armando mis bebes quieren nacer ya—Se queja apretando mis manos.
La obstetra mira la máquina que marca los lati