—Y no te pongas celosa, ¿eh? Con Laura fue a la primera, y quedó embarazada, ¿entiendes? ¡Un solo intento y será un niño!
De repente, algunas palabras ya no salieron de mi boca.
Para poder tener un hijo con Pedro, le rogué que fuera al hospital a congelar su esperma y hacer una fecundación in vitro.
Yo fui sola al hospital y me inyectaron incontables hormonas para estimular los ovarios, mi espalda está llena de marcas de agujas, y los efectos secundarios de las inyecciones me hicieron perder 10