22. — Ser Ingenuos
Al estar tan avergonzada por la escena que presencio Daniel, en su interior se gritaba así misma, no se había dado cuenta que dejo la puerta semiabierta y que el la viera en ese momento y claro a él tampoco se le ocurrió tocar. Después de cerrar la puerta él se quedó recargado sobre ella perdido en sus pensamientos.
Daniel. - (espero que ella no piense que soy un pervertido, no sabía que se estaba cambiando y además la puerta estaba abierta, ella pensara lo peor de mi. Aunque debo admitir que