POV ZAHIRA
—Ven aquí —escucho decir a Allarik, mientras toma unas llaves que están en la mesita de noche y comienza a liberarme de las esposas.
Mi mente me dice que le meta una patada en sus partes nobles y huya, pero mi maldito cuerpo no responde a las órdenes que le envía mi cerebro, me siento como esas muñecas de trapos que llevan de un lado al otro, atribuyo todo esto al efecto de la droga que aún hay en mi sistema nervioso, pero muy en el fondo yo también lo quería... lo necesitaba. Yo ta