134. Sergey
Estoy sentado en el piso de la habitación de Ivan, sintiendome mareado y confundido, he contado los puntos del piso diez veces, pero mis ojos se vuelven borrosos cada cierto tiempo, llenandose con lágrimas mientras intento asimilar la situación, llevo casi toda la noche en ello, intentando procesar cada posible escenario, mi corazón duele ante el simple pensamiento de como todo pued cambiar, de todo lo que implica.
Amara está más tranquila de lo que habría esperado, especialmente teniendo en cu