134. Amara
Mi cabeza duele allí donde Malcolm había golpeado, sentía un palito constante y me costaba comprender las palabras, sentía náuseas y mi visión se duplicaba por momentos.
No sé que hacer, mi propia inutilidad me hace recordar a esos horribles momentos en los que estaba postrada en una cama sin siquiera ser capaz de mover mis manos, y ahora, aunque estás temblaban incontrolablemente mientras los gritos de Sergey venían desde la sala, la sensación de no poder hacer nada era la misma.
- Amara - par