114. Amara
Recuerdo la forma suave en que acaricia mi mejilla cada vez que evito mirarlo as los ojos, la forma en que su mirada me recorre cada vez que entro a la habitación, incluso si me acaba de ver salir de esta, la forma en que su cuerpo firme siempre me sostenía cuando perdía la estabilidad...y cada recuerdo dolía como una puñalada, me hacía sentir como una tonta, y mierda, tal vez lo que dolía no era que se acostara coon otra mujer, sino que lo había hecho mientras áun me juraba su amor y se atreví