—Bueno, aquí está su instructor, ahora si nos disculpa... tenemos que entrenar a nuestra nieta.
—¿Por qué tengo que ir yo? Tengo más hermanos.
—Eres el mayor, además, sirve que pasas tiempo con tu hermana.
Mi tío no se ve para nada convencido de las palabras de su padre, pero no le queda otra alternativa, se cruza de brazos y me observa con atención, sus ojos son de un rojo opaco ¿acaso será la misma situación que con los hermanos de Reese?
—No te pareces en nada a tu madre, pero eres el vivo r