—Entiendo, en un rato le llamo, pero volviendo al tema ¿Vas a necesitar que nos unamos a la caza?
—No, tengo a tus hermanos trabajando en ello y lo mejor será no ponerte en riesgo... quiero pensar que ahora si hiciste tu trabajo.
Reese me voltea a ver y me dedica una sonrisa picarona, yo desvío la mirada enseguida mientras el rubor se apodera de mí.
—Si padre, pero eso no significa que...
—Dije que no, cachorro.... no puedo arriesgarme a que todos mis hijos se lancen a la oscuridad, cuento cont