Miro en dirección a donde ella tiene los ojos posados y no veo nada ni tampoco noto nada en el aire, vuelvo a mirarla de reojo, su expresión es bastante seria, al punto que da repelús. Me doy un golpe en la frente y rebusco en mi bolsa mi frasco de medicamentos, para mi mala suerte, hoy me tomé la última.
—Adelántense al campus, las veré después.
Sin esperar a que me contesten, me encamino a la farmacia. Menos mal que ando por todas partes mi receta médica, no quiero que la gente piense que soy