—Estamos viviendo en territorio aliado, por eso he venido a darle un informe sobre nuestra situación— Se ríe de forma bonachona. —Recuerda que nosotros vivimos en las fronteras, Donna.
Abro la boca de par en par y un largo “Ahhhh” se me escapa, debo parecer una idiota por haberlo olvidado, pero la verdad es que, me he acostumbrado tanto a tenerlos cerca, que he pasado por alto este pequeño detalle. Eso me recuerda a que, desde que nos mudamos a Avalos, los hombres gato viven en las viviendas má