Estando en la sala de reuniones, noto en los rostros de los exploradores la desesperanza, están demasiado pálidos y muchos de ellos tienen los labios agrietados, en sus ojos parece que se les ha esfumado la vida. Trago saliva con dificultad y regreso la vista al frente, buscando alguna clase de consuelo en mi esposo, pero sabe bien que nosotros estamos igual que ellos.
—Alfa... las cosas están muy mal.
—También en nuestra zona, la oscuridad ha avanzado muy rápido desde el norte.
—Vi algunas ald