—Donna.
Abro los ojos y veo que mi esposo llega con algo sobre los hombros, luego se lo entrega a alguien de su escuadrón y se acerca a mí, enseguida me levanto de mi lugar y también me acerco a él.
—¿Sucede algo? ¿Te sientes mal?
—No, no es nada de eso.... es sólo que.... — Juego con mis dedos de forma nerviosa, no estoy segura de cómo se va a tomar esto y espero que no se haga una idea equivocada. —Mira... he notado algo raro mientras estaba haciendo mis recados, me puse a pensar y me di c