Los mellizos yacían dormidos en mesas rectangulares del salón de la bruja Zoraida.
La luz tenue de las velas danzaba a su alrededor, creando sombras.
Esa bruja del Círculo Escarlata, con su mirada intensa y sabia, observaba a los niños, sabiendo que lo que estaba a punto de hacer cambiaría sus vidas para siempre.
Estaba a punto de llevar a cabo un peligroso ritual para remover los sellos del cuerpo de esos mellizos, que ocultaban su verdadera identidad desde su nacimiento.
Con un gesto