Narra Izan
Presentan al otro hombre, también Ruso, amigo de Yaroslav, no presté atención a eso, solo a mi preciosa.
Fueron hasta el centro y golpeó sus guantes contra ambos contrincantes.
El hombre Yaroslav le hizo una seña con la mano, pasándoselo por el cuello, aunque tenía su guante, se entendió lo que quiso decir.
Pero nada de eso afectó a nuestra mujer, solo le sonrió y empezó a dar algunos saltos con ambos pies.
Los hombres se empezaron a acercar, mi mujer al ver eso se fue al medio, n