Mundo ficciónIniciar sesiónHabía llegado a casa con el afán de dormir una siesta de dos horas después de lo que me había parecido solo un extraño incidente.
Más allá de eso nada, me sentía relativamente bien.
Estaba a punto de quedarme dormido. No tenía ninguna putas ganas de ir al bar clandestino sanitario y estaba cansado. De partida no tenía idea cómo arreglármelas para interrumpir la cita con Doniv para acudir a la cena en casa







