Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa verdad que distraer a Maiia era tan sencillo como hacerlo con Leo. Luego de la fotografía la morocha no volvió a preguntar por el beso, simplemente olvidó el asunto y se concentró en lo que aguardaba por hacer.
Bajaron hasta el estacionamiento en busca del auto, se subieron en un cómodo silencio cada uno ensimismado en sus propios asuntos. La música so







