Con los ojos completamente abiertos, todos mostraban conmoción absoluta. De repente, las palabras que Lucía había dicho antes resonaron en sus oídos...
La vida tiene sus altibajos, ¿quién no ha tenido momentos de mala suerte?
La fortuna da vueltas, mi presente podría ser vuestro mañana...
Yulia, saliendo de su estupor, su primera reacción fue tirar ansiosamente de la manga de Regina: —¡Tía, realmente construyó un laboratorio! ¡¿Qué vamos a hacer?! El rector lo sabe, ¿y si las cosas que hicimos..