—Bien, solo haz lo que normalmente harías. Yo me encargaré de todo —la tranquilizó suavemente con una voz destinada solo para sus oídos.
—Yo me ocupo de todo... —Esa frase instantáneamente alivió la tensión en su corazón.
Tomando una respiración profunda, Zhong Keke colocó el papel de dibujo sobre la mesa frente a ella y comenzó a dibujar con el bolígrafo. En ese momento, se olvidó de su entorno y se centró solo en Gu Lichen. Mientras dibujaba, su concentración tenía un efecto calmante en to