"¿Quieres que te deje en paz con tanta urgencia?", le preguntó él con cierta resistencia. Las manos que colgaban a sus costados estaban cerradas en puños.
Estaba ejecutando sus planes antes de tiempo por ella y estaba arriesgándolo todo también, ¡pero la mujer que más amaba le pedía que la dejara en paz!
Ella replicó: "¿Acaso no deberías? Ya que tuvimos una ruptura tranquila y nos mantuvimos alejados el uno del otro durante cinco años, ¿por qué de repente me estás molestando? ¿Crees que al man