Lemi Murabak
Flor venenosa
Al entrar en la oficina aquel día, un sentimiento de aprensión nos invadió a todos. Una caja negra con un lazo rojo descansaba imponente sobre el escritorio, y mis guardias de seguridad no podían ocultar la preocupación en sus ojos. ¿Qué escondía aquel objeto? El suspense en el aire era palpable, y todos estábamos ansiosos.
Decidí tomar las riendas de la situación y me acerqué a la caja, dejando que los demás se mantuvieran a distancia. Alisson, con los ojos llenos de