Lemi Murabak
Nadie va a hacerte daño
Entro en la habitación con decisión, ignorando el dolor palpitante de mi rodilla. Entre mis brazos sostengo a Alisson, y con mi mirada firme intento transmitirle confianza y apoyo. La mujer que tengo delante está nerviosa y sus ojos revelan desesperación. En este momento, necesita a alguien en quien apoyarse, alguien que le ofrezca consuelo en medio de la tormenta.
La acuno suavemente en mis brazos y la acomodo con cuidado en la cama. Cojo una botella de agu