Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 11.
Despierto oliendo ese aroma a fresas, ese aroma que inunda la habitación, ella duerme a mi lado, se ve tan hermosa, tan dulce, tan delicada... a mi mente llegan los recuerdos de la noche pasada, noto como la sangre de mi cuerpo se concentra en un solo punto, acarició su espalda y comienzo a repartir besos desde arriba hasta abajo.
Ella se gira, me mira con ternura y deja un dulce beso sobre mis labios. Mientras en sus labios se dibuja una sonrisa.







