Bianca no sabía qué decir.
Bianca mordió su labio y le lanzó una mirada severa a Dave antes de volverse hacia Blake con una sonrisa forzada.
—Bueno, es una larga historia. ¡Pero primero vamos a almorzar! Podemos hablar más en el restaurante.
Blake asintió con desdén.
Bianca había elegido un restaurante elegante para la ocasión, ya que ella lo invitaba. Sin embargo, la atmósfera entre los tres era increíblemente incómoda.
Blake no pudo evitar echarle miradas furtivas a Bianca, sintiendo tanto ad