~Sabrina~
"No es nada, ¿podemos continuar?" dije y me limpié las lágrimas con rabia. ¿Cómo habían logrado escaparse con la fuerza con la que las había estado conteniendo?
"No me gusta que sigas diciendo que es nada. Obviamente algo anda mal, ¿y dices que es nada? ¿Puedes dejar de decir eso cuando no estás bien?"
Crucé los brazos sobre el pecho con obstinación y miré hacia afuera por la ventana. "Puedes empezar a conducir cuando estés listo para seguir el camino."
"¿Por qué estás llorando, Sabri