~Sabrina~
Hoy fue mi primer día de clases y no puedo decir que lo estuviera esperando con ansias. Mi primera noche ya me dejó una mala impresión de la academia. Anoche hablé por teléfono con Fiona y estuvimos horas. Le conté todo lo que había pasado entre lágrimas y ella hizo todo lo posible por consolarme. Ahora, tengo que dejar de llorar y desanimarme, armarme de valor y salir adelante.
Según la guía que me dieron después de inscribirme, debía comenzar las clases en el Salón de la Bota Dorada