NARRACIÓN EN TERCERA PERSONA
Las luces cenitales que apuntaban al podio irradiaban un calor intenso. El corazón de Sammy amenazaba con estallar en su pecho pesado.
Miró de reojo la salida, deseando arriesgarlo todo y salir corriendo a la calle casi desnuda, pero eso en sí mismo habría sido un error garrafal.
Los dos fornidos guardias del pasillo arrastraron un banco pesado desde el fondo de la sala hasta el centro del escenario.
Los jirones de malla se le pegaban al cuerpo; la inútil tira de te