CAPÍTULO UNO: ESCONDIÉNDONOS
PUNTO DE VISTA DE EVE
Llevo cinco meses follándome al marido de mi hija. Al principio empezó con miradas sutiles, palabras duras que me hacían chorrear las bragas, toques suaves que terminaron escalando a mucho más.
Y antes de que vengas a decirme lo avergonzada que debería sentirme, no lo hagas. Ya me pateo el culo todos los putos días por esto, pero no puedo parar.
Graham conocía mi cuerpo mejor que yo misma. La forma brusca y humillante en que me manejaba me hací