VERGÜENZA Y BRAGUITAS EMPAPADAS
Punto de vista de Aisha
Aún recuerdo la primera vez que aterrizamos en Estados Unidos. Mujeres semidesnudas paseaban por el aeropuerto, con pantalones cortos que dejaban ver sus nalgas.
Hombres con camisetas ajustadas que les marcaban el pecho. Penes enormes, que se suponía que debían estar ocultos, se balanceaban descaradamente en sus pantalones deportivos.
Tanta impureza me revolvía el estómago. En casa, mis pensamientos impuros eran controlables, porque estaba