Punto de vista de Iris
Entré al club, caluroso y con poca luz, con la mano pesada de Travis sobre mi nalga, bajo el dobladillo de mi vestido de cuero.
La tela parecía pintada sobre mí, resaltando mis curvas y subiéndose un poco para provocarme. Mis tacones de cuña resonaban en el suelo sucio y pegajoso, y mi cabello oscuro me rozaba los ojos.
Todo apestaba a alcohol, sudor, semen y olores a sudor. Los cuerpos chocaban entre sí, frotándose y gimiendo.
"¿Vas a desatarte esta noche o qué, Iris?",