DIECIOCHO AÑOS DESPUÉS
JADEN
El viento de los acantilados era cortante contra mi rostro, trayendo el calor de los ríos de lava que fluían muy abajo. Pulsaban y brillaban como el latido de una bestia herida, enfurecida y viva. Había estado aquí cien veces antes, tal vez más, pero hoy se sentía diferente.
Más pesado, como si el aire supiera que tenía una elección que hacer… o al menos, eso era lo que el Rey Dragón quería que creyera.
Mis garras se clavaron en las palmas de mis manos. No había pret