SERENIA
Estoy de pie en el borde de los jardines reales, con mis tres hermosos hijos jugando a mi lado. Todos vestimos sedas fluidas y joyas brillantes que no merezco. Mis hijos son copias exactas de Ryan: su mandíbula afilada, sus ojos oscuros y tormentosos, y su sonrisa malvada que cautivaba a cualquier soldado indisciplinado con el que se cruzara. Son perfectos… y me pertenecen.
Ni Hailey, ni el Consejo, ni Marissa, ni Lyna, ni Logan, ni todos esos entrometidos, ni siquiera esa mocosa molest