UN ENCUENTRO DE INFARTO
AMBRA
No quería parecer indecisa, y mucho menos demostrar la tormenta interior en la que tenía en mi cabeza, así que mientras trataba de admirar la belleza de lujo que se exhibía frente mis ojos, y de tratar de enfocarme a lo que la secretaria decía, iba caminando a pasos lentos hacia su escritorio.
—No se preocupe señor D’amico, su agenda la cancelé totalmente, si necesita algo más estaré acá afuera esperando sus instrucciones—, La escuché decir, después me miró mostra