LA VERDAD SALE A LA LUZ I
MAURIZZIO
Mis enemigos se creían tener la sartén por el mango, ya se veían vencedores en una lucha que no debieron jamás comenzar y en la que desde el mismo momento en que la planearon se debieron dar cuenta que saldrían perdedores.
En primer lugar por qué al enfrentarme debían saber que soy un hueso duro de roer, que soy implacable, todos ellos deben saber que solo la mención de mi nombre es algo de temer, mi éxito profesional y gran fama se debe a que yo sí sé h