Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo diecisiete
¡Sorpresa!(...)
— No puedo hacer nada para que cambies de opinión, ¿cierto?
— Sabes que no. Yo pude ser ella, Luciano.— Afortunadamente, no —comenta haciendo una mueca de disgusto.— Porque llegaste tú —intervengo—. Tú llegaste a tiempo. Si no hubieras aparecido aquel día, probablemente tendría el mismo destino que Calla —Resopla por enésima vez, mientras el piloto nos avisa que está listo para d






