17. SERÉ LA SEÑORA DE ORTEGA
Ha pasado casi un mes desde que Pablo se fue, y desde entonces no he tenido noticias suyas. No sé hacia dónde se dirigía ni qué planeaba hacer con exactitud, pero dudo que fuese algo completamente legal, sobre todo si su intención era regresar convertido en un hombre rico para ofrecerme la vida que, según él, merezco. He oído rumores de que en algunas regiones del país han abatido a grupos de bandidos, y no puedo evitar temer que Pablo se haya unido a uno de ellos.
No puedo negar la fascinación