Mundo ficciónIniciar sesiónLos golpes en la puerta no me permiten mantener más tiempo los ojos cerrados, los abro y se llena de lágrimas por el esfuerzo que hago de abrirlos, froto mis manos y salgo de las cobijas que me cubren, llego a la puerta y me encuentro con mi hermana, está de pie, lleva su pijama, camina de un lado a otro hasta que hablo y ella respinga en donde se encuentra, me empuja y entra a mi dormitorio, veo el reloj que indica que son las tres de la madrugada.
-Por todos los







