Gerard Punto de Vista
Fue bastante malo despertarme a la mañana siguiente con una erección enorme gracias a Silvia y a ese beso abrasador que me había dado el día anterior. De mala gana y con rabia, esa mañana me masturbé en la ducha con las imágenes de su inteligente boca envuelta en mi. Todavía estaba molesto después de correrme sobre los azulejos de la ducha porque era muy irritante que ella pudiera, simultáneamente, molestarme, ponérmela dura y provocarme un orgasmo tan bueno.
Al llegar a l