Dexter estaba en el comedor como de costumbre, Aurora no paraba de hablar de cosas sin sentido.
Viajes costosos, ropa, dinero, él simplemente miraba a la nada.
No podía negar que la mansión se sentía demasiado solitaria sin Gianna.
—¿Señor, como sigue la jefa? —Pregunto Rubén con curiosidad.
Aurora se molestó al escuchar lo que había preguntado ese anciano, le dedico una mirada asesina.
—Como puedes preguntar algo como eso frente a mí, esa mujer no es nadie, ya se marchó, yo soy la señora