Después de una semana en el hospital, Dexter volvió a la mansión, todo estaba tal y como lo había dejado.
Los empleados se alegraron de verlo, observo a su esposa de pie en el fondo de la habitación.
—Acaso no entiendes español, mujer, quiero que te largues de aquí.
—Lo haré en cuanto se recupere, no se preocupe.
Dexter quería golpearla, pero no podía.
—Yo se lo pedí —la voz de su madre llamo su atención —después de todo lo que has hecho por ella, creo que es justo que se haga cargo de ti ha