C84-INSINUACIONES QUE HIEREN.
C84-INSINUACIONES QUE HIEREN.
Luna terminaba de acomodar las flores en el jarrón con precisión meticulosa cuando los pasos resonaron en el piso de mármol. No tuvo que girarse para saber quién era.
—Vaya, qué dedicación. ¿Siempre te esfuerzas tanto en complacer a los demás? —la voz de Sara goteaba miel envenenada.
Luna sintió el golpe, pero su expresión no varió. Sus manos siguieron trabajando entre los lirios y las rosas, ignorándola por completo. Sujetó un tallo con más fuerza de la necesaria,