C104- SU DUEÑO Y SU CONDENA.
C104- SU DUEÑO Y SU CONDENA.
Estaba a punto de decir algo cuando una dulce risa, una que conocía demasiado bien, la interrumpió.
—¡Mamá! —gritó Jared, con una emoción que iluminó todo el salón.
El niño corrió hacia ella con la energía de un torbellino, sus ojos verdes brillando de alegría. Su cabello negro desordenado le daba un aire de rebeldía, y su porte, aunque infantil, ya mostraba una pizca de arrogancia heredada de alguien que se esforzaba por olvidar. Jared se lanzó a sus brazos, acunó