Capítulo 88. Un acto de consentimiento.
Aníbal y Nataniel se pusieron de pie, el primero con lentitud y un poco de dificultad, tratando de esconder la pantalla de la computadora mientras Alena se acercaba; para su buena suerte, Aníbal logró quitar de la pantalla la ficha de Mauricio, por lo cual ella no podía saber a quién estaban investigando.
La mujer parecía estar enojada, su mirada estaba fija en la pantalla, viendo a ver que estaban haciendo. El hombre y el niño se veían nerviosos, Aníbal intentó explicarse, pero las palabras se