Capítulo 80. Coqueteando.
Al verla, Aníbal sintió los latidos de su corazón acelerarse, sus mejillas calentarse y el aire le resultó denso, sobre todo al recordar lo que había pasado entre ellos, sin embargo, apartó la vista de la mujer, negó con la cabeza e hizo un gesto de desagrado con su boca, porque jamás cedería ante ella.
Erika se dio cuenta y se acercó a Aníbal antes de que dijera algo, porque lo conocía lo suficiente para saber que en ese momento estaba mal humorado y temía que de su boca pudiera decir cualquie