…RILEY…
*****
En cuanto entré en el bar, cambié de opinión al instante. Al diablo la copa. Al diablo él.
Me cambié rápido a unos vaqueros y una camiseta de tirantes, y salí del resort como una tormenta antes de soltar algo que no pudiera retirar. Había un centro comercial calle abajo, brillante y ruidoso, perfecto para fingir que no estaba a un paso de un colapso total.
Él había dicho sin teléfonos, sin llamadas ni distracciones. Había dicho que esa noche era sobre nosotros. Sí, claro. En cuant