Mundo de ficçãoIniciar sessãoSaúl llegó a la casa y todo estaba en extremo silencio, pero un rico olor inundaba todo su hogar, señal indudable de que Linda estaba en la cocina. Dejó el bolso que traía en las manos sobre el sofá y caminó sigiloso hacia el lugar de donde provenía aquel majestuoso olor, sin duda aquel podría ser el manjar de los dioses. Y después de pasar todo el día en la oficina, y sin probar almuerzo, sosteniéndose solo por la cafeína lo que más deseaba era llegar a casa disfrutar de la ricas c







