C52-SIEMPRE, TERMINABA SOLA
Maddox llevaba días observando.
No era algo que hiciera a propósito. Simplemente pasaba. Veía a Axel cruzar los pasillos con esa expresión vacía de siempre; veía a Arianne evitarlo; veía a Lucelia encerrarse en la enfermería.
Algo ocurría. Y, como buen amigo, sabía que debía meterse.
La noche cayó sobre la fortaleza y Maddox subió a la torre más alta con una botella de hidromiel en la mano. No porque tuviera sed, sino porque sabía que allí arriba encontraría a Axel.