Capítulo 160. No llores más.
El invierno seguía cubriendo la finca Foster con un frío húmedo y silencioso, aunque el mediodía empezaba a filtrar algo de luz entre la neblina de Verona. El jardín delantero se había convertido en un caos contenido, lleno de pasos, voces bajas y uniformes oscuros moviéndose entre la entrada de la casa y la reja principal.
La policía seguía tomando declaraciones y hablando entre ellos con una tensión cada vez más evidente. Eliot permanecía en el jardín con Eriss aferrado contra su pecho, inten