Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche se hizo eterna y no pude conciliar ni por un momento el sueño. Estaban tantas cosas en mi mente del día, que en la noche me atormentaban con ideas vagas y redundantes.
Valentina, la vieja y los pumas. me rompieron el corazón, habló con una moribunda en su lecho de muerte y por poco fui carnada de animal, ninguna de esas cosas me habían sucedido en toda la vida en la ciudad, así que consi







