Capítulo 63. Sonrisas y más.
Durante los próximos meses, no sucedía nada diferente a lo que ya estábamos viviendo, bueno, algo diferente fue que mi bebé ya no estaba en mi vientre, sino que ahora podía sostenerlo entre mis brazos, seguía al mando de la empresa, ahora Ruth me había dado el poder absoluto, gracias a Sebastián, quien se adelantó a cualquier resultado y me dejó al mando de todo, mi mamá ahora estaba ejerciendo una carrera, seguía estudiando, pero era muy buena en el tema publicitario. Javier seguí en la cárcel